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Entre
las aulas y la naturaleza Decidí que las vacaciones del verano de 2006 tenían que ser sostenibles y, por supuesto, la sostenibilidad está intrínsicamente relacionada con la solidaridad. Ya no quería irme al apartamento en la masificada costa de Levante, quería hacer algo, ayudar, poner mi granito de arena. Por eso dije, ¡ya está bien! No tengo dinero, no puedo irme muy lejos, lo reconozco, pero seguro que cerca de mí hay muchas posibilidades abiertas. Y ¡clinc!, se encendió una bombillita en mi pecho, -ser voluntario-. Como estudio filología hispánica, y me interesa la enseñanza del español, quise probar la experiencia de enseñar español a inmigrantes. Pregunté en CARITAS y en CRUZ ROJA, y finalmente me fui a esta última. Me apunté, pero viendo la oferta que ofrecía esta ONG internacional, ví que tenían un grupo de medio ambiente que estaba organizando para el mes de agosto un proyecto de vigilancia forestal en el interior de la provincia de Valencia, ¡también me apunté! Experiencia de profesor de español para inmigrantes: Lo cierto, es que esta experiencia fue muy enriquecedora a todos los niveles: a nivel académico pude formarme un poco más como profesor y a nivel personal aprendí a empatizar con la gente que viene de fuera a España, con sus mil y una historias todas ellas diferentes pero con una misma ilusión. El grupo era muy heterogéneo, desde migrantes con permisos de residencia cortos, a otros estudiantes de países europeos, no ya solo del este de Europa sobre todo, sino también franceses. Este fue una de las cosas que me llamaron mucho la atención: ver la gran diversidad, y la gran compenetración y buen rollo que había entre la gente. Conectamos enseguida. Yo solía enseñar a gente con un poco de nivel de español. No hace falta que comente lo difícil que es enseñar español en grupos tan dispares, donde los intereses son infinitos, y las culturas de origen también, por lo que a veces para planificar una clase podía terminar volviéndote loco. Con lo que me quedo de todo esta experiencia... uff, ¡qué difícil elegir! Sobre todo una gente que a nivel personal me ha aportado mucho y el enriquecimiento intercultural. Pero sobre todo, lo agradecidos que son contigo, a veces me digo... y pensar que puedo acabar en un instituto donde las únicas gracias que te pueden dar es por si te has puesto enfermo, y el único regalo que te pueden hacer es tirarte un estuche a la cabeza. Pero no, aquí casi toda la gente te daba las gracias por la clase, te sonreía, te hacía incluso regalos!, recuerdo con mucho cariño, la comida que me hizo un día una chica de filipinas, jajaja. 1.
Clase de español en el aula 2.
Actividad de español en la playa mediante juegos Experiencia en el voluntariado ambiental: Después de esta experiencia, fui también unos cuantos días a una actividad con el grupo de medio ambiente de Cruz Roja de vigilancia forestal en los montes de Requena, en el interior de Valencia. Una zona muy boscosa y también con muchos viñedos. Dado el calor que hacía en esa época muchas veces estábamos con alertas serias de incendios. Bueno, íbamos todos los días a patrullar con un jeep, ya que así abarcábamos mas zona, pero bueno siempre se echaba en falta hacer vigilancia forestal en bici o andando, yo como estuve al principio y estábamos acoplándonos, no la pude hacer así. Fueron unos días tranquilos, estábamos compenetrados con los técnicos forestales de la Generalitat Valenciana, avisando a los picos (desde donde vigilan ellos y tienen sus oficinas) cuando íbamos a hacer nuestras rutas y por donde íbamos a ir. Lo único que cabe destacar es un pequeño conato (inicio de incendio) pero no fue nada serio: un pequeño fuego dentro de una aldea, que fue rápidamente sofocado por la gente del pueblo, los policías y nosotros. Y bueno, no descuidamos la parte lúdica y contemplativa, vimos mucha naturaleza, cascadas, ríos... en uno de ellos nos bañamos, fue algo casi improvisado, tanto que me tuve que bañar en ropa interior, con la curiosa mirada de algún vecino, pero fue muy divertido!. En resumen, os recomiendo que si alguna vez veis que no tenéis medios económicos para realizar algo extravagante, podéis hacer algo muy cerca: probad a hacer unas vacaciones sostenibles-solidarias muy cerca, por ejemplo con algun grupo de voluntarios. |
