
| INICIO | DECÁLOGO | GUÍA PRÁCTICA | EXPERIENCIAS |
|
Viajar
en bici Roberto Alfaraz Vicente He aquí una breve historia de mis "vacaciones sostenibles" del verano del 2001 y verano de 2002. Hasta hace poco no había oído el término vacaciones sostenibles, cuando lo oí dije: aquellas vacaciones fueron sostenibles. Estas empezaron en Vitoria y acabaron en Narbonne, a unos 50km de Perpignan. Al siguiente año fue de Santiago de Compostela a Algeciras. A todo el mundo le parecía una locura hacer todo ese recorrido en bici, y a nosotros nos parecía algo que teníamos y queríamos hacer, por lo que no nos iba a su poner un esfuerzo. En realidad el viaje era en un principio hasta Génova, pero por tiempo y dinero llegamos hasta Narbonne. Como introducción deciros que ninguno de los tres que fuimos habíamos andado en bici más de dos días seguidos más de 50 Km., por lo que iba a ser toda una aventura tanto para nuestras mentes como para nuestros cuerpos. También deciros que nosotros vivimos a unos 5 Km de Vitoria, así que cogemos la bici para ir a Vitoria todos los días: una mínima preparación teníamos y tenemos. 1.
Amanecer en Francia El viaje a Narbonne comenzó en Vitoria. Salimos a últimos de junio mas o menos (fue hace 6 años y no me acuerdo la fecha exacta), ese año fue uno de los veranos mas calurosos en toda Europa, por lo que imaginaros, salimos de Vitoria hacia las 12 de la mañana con unos 25ºC de temperatura, empezábamos bien. Nada más salir de Vitoria hacia Estella, hay un pequeño puerto, con las alforjas y 25º, fue el puerto infinito, en el que yo decía "a dónde llegaremos con este calor". Primera etapa hasta Estella, hacíamos de media unos 70Km al día, a nuestro ritmo, sin prisa y parándonos donde queríamos para observar el paisaje y a las gentes que nos cruzábamos en nuestro camino, por lo que el viaje no se hacia duro. Nuestros días consistían en levantarnos por la mañana, desayunar, hacer unos kilómetros, parar para comer y hacer otros cuantos kilómetros y buscar un sitio para dormir. Nuestro viaje era sostenible por el medio de transporte y nuestro mínimo consumo, comprando en supermercados la leche, galletas y demás. Comíamos bocadillo de embutido y para cenar nos hacíamos unos macarrones o un arroz, esto quiere decir que no se come como en casa asi que a bajar kilitos, pero imaginaros como desayunábamos y el bocadillo que nos comíamos después de andar todo el día en la bici. Como ejemplo deciros que íbamos tres y nos comíamos para desayunar un tazón de leche y una bolsa de 24 sobaos para desayunar cada uno. Esto es parte del viaje, cada día nos pasaba una aventura diferente, lo cual era muy enriquecedor. La cuestión de todos los días era donde íbamos a dormir cada noche, nosotros llevábamos tienda de campaña, las primeras noches en camping, hasta llegar a Pirineos. Sí, cruzamos todo pirineos en la bici, realmente fue algo impresionante y recomendable. Es duro pero fue lo mejor del viaje. Bueno, a lo que iba: llegamos a Pirineos y claro no había camping ni nada e iba a empezar a llover. Estábamos en un pueblo “perdido” y no había cobijo para poner la tienda en un lugar en el que no nos mojáramos, por lo que, mientras pasábamos las horas esperando a encontrar un sitio, encontré una casa en construcción y ahí nos metimos con nuestras bicis a dormir, fue el descubrimiento del viaje, allí donde encontrábamos una casa allí ocupábamos y dormíamos. 2.
Puerto de Coll de Fadas (Pirineos) Tardamos 10 días en cruzar pirineos y llegar desde Vitoria hasta Girona, descansando un día, una vez llegados a la playa, el viaje fue un poco mas relajado ya que por Pirineos había días que subíamos hasta 4 puertos de 1.200 m. Una vez en la playa, dormíamos allí mismo, lo que es una experiencia recomendable para todo el mundo, dormirse en la playa con un manto de estrellas y el leve sonido del mar es algo increíble. De Girona fuimos hasta Narbonne, donde nos toco dormir como “vagabundos” debajo de un parking exterior cubierto, porque no había otro sitio donde dormir, ya que llovía. Hasta llegar aquí vimos muchos pueblos muy bonitos y unos paisajes chulos. De aquí retornamos hasta la frontera de España con Francia con nuestra bici y aquí cogimos un tren y vuelta para casa. El viaje duró 22 días, en los cuales solo un día nos pusimos un poco enfermos, las bicis no pincharon ni se estropearon. En todo el trayecto, tanto en España como en Francia la gente nos trato genial, ningún problema. Recomiendo a todo el mundo hacer un viaje en bici, se ve la realidad de otra manera. 3.
Casa ocupada |
