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Durante esta semana pasado ha tenido lugar la Pre-Cumbre Internacional sobre el Cambio Climático, organizada por las Naciones Unidas, en Barcelona. En la misma, se han dado cita delegados de los distintos gobiernos con el objetivo de buscar una solución a la problemática ambiental. También han acudido numerosos periodistas y organizaciones no gubernamentales para cubrir el evento. Esta Cumbre pretende alcanzar un preacuerdo que sirva de base para definir un nuevo Protocolo Internacional en la próxima Cumbre por el clima en Copenhague.
Sin embargo, y lejos de alcanzarse los auténticos objetivos planteados, estamos ante un fracaso en las negociaciones debido a la falta de responsabilidad por parte de los países industrializados. Con Estados Unidos a la cabeza, han incumplido a lo largo de la última década las promesas de los objetivos de Kyoto, de apoyo financiero y tecnológico a los países empobrecidos y de encabezar la lucha contra el cambio climático. Y ahora se muestran incapaces de ofrecer ninguna propuesta firme al respecto. Ante una oportunidad de cambio como esta, han decidido mirar a otro lado y no saldar la enorme deuda histórica que han contraído con la humanidad. Pretenden no alcanzar un protocolo vinculante sino un acuerdo de objetivos menores de reducciones de tipo voluntario, además de implicar a los países no industrializados en los objetivos de reducción de emisiones global. Frente a esta irresponsable falta de iniciativa, los países desfavorecidos (especialmente los países africanos) han decidido plantarse en las negociaciones a falta de un acuerdo fuerte que afiance los objetivos de Kyoto de los países industrializados (los llamados países del Anexo I) y que cumpla las promesas realizadas. Hasta que los países del Anexo I decidan afrontar la realidad, no parece que vaya a poder alcanzarse próximamente ningún acuerdo vinculante ni tratado, y mucho menos un protocolo de actuación firme para la lucha mundial contra el cambio climatico. Desde Jóvenes Verdes nos solidarizamos con la postura del grupo africano y exigimos un fuerte compromiso de reducción de emisiones por parte de los países del Anexo I, así como el reconocimiento y pago de la deuda histórica contraída. Así mismo, pedimos un cambio de postura en las negociaciones de los países enriquecidos, especialmente en el caso de España por ser sede de la cumbre, ya que no va acorde a los principios que debieran regir un protocolo de actuación frente al mayor problema actual y futuro al que se enfrenta la humanidad, el cambio climático. |