|
En estos últimos años, amplios sectores de la administración pública sustentan con estadísticas el trabajo que han realizado a favor del transporte público: más redes de metro, mejora en los autobuses urbanos, crecimiento de la red de carriles bici.
Pero detrás de este mensaje de marketing verde vemos que se sigue apostando y beneficiando al transporte privado construyendo más autopistas, más aparcamientos y añadiendo más carriles a las carreteras. Las asociaciones automovilísticas y gran parte de la sociedad siguen pidiendo más y más “mejoras”, y la administración sigue cediendo ante sus demandas y dotando de partidas económicas a estas infraestructuras, que consideramos escandalosas si las comparamos con las destinadas a la mejora del transporte público. (1) Los resultados son evidentes: aumenta el número de vehículos matriculados y el número de desplazamientos privados. Estos desplazamientos son totalmente insostenibles: cada vez son más individuales (El 75% de los desplazamientos en España se hacen en un vehículo privado con un solo ocupante) [B] con una distancia más corta (el 75% de los desplazamientos urbanos es de menos de 3km) [C] “Quien siembra carreteras, recoge tráfico” Con está afirmación podemos retratar las políticas de movilidad actuales. De nada sirve mejorar el transporte público si seguimos construyendo autovías, haciendo más aparcamientos en las ciudades, cinturones de circunvalación, etc. Se crea un efecto esponja o llamada que incentiva a los conductores a coger el coche en lugar del transporte público. Contaminar sigue saliendo demasiado barato: prueba de ello es que muchos conductores, olvidando los costes externos (2) creen que es más económico ir en coche. Todo hace pensar que las cosas sólo pueden ir a peor: en los últimos treinta años en la UE se ha pasado de 62 millones de vehículos a 175 (España ya se encuentra en el octavo lugar mundial en el índice de motorización con 400 turismos por cada 1.000 habitantes). Pese a que se ha triplicado la extensión de las carreteras y las autopistas, más de 7.500 km de carreteras europeas están diariamente atascados: el 10% de la red viaria.” [A] Hacia una nueva política de movilidad sostenible El transporte privado es uno de los principales culpables del cambio climático: los coches consumen en España más del 40% de la energía final y generan más del 22% de las emisiones de gases de efecto invernadero. [A] en tan sólo 15 años las emisiones de CO2 del transporte motorizado han aumentado un 86% en España. [C] Es por ello que se hace imprescindible una política de movilidad sostenible para luchar contra uno de los causantes del cambio climático, pero también para construir ciudades más habitables, ecológicas y saludables, donde el ciudadano recupere su espacio. Por todo esto Jóvenes Verdes: No se contentará con luchas por mejorar y aumentar el transporte público, sino que considera necesario invertir la balanza: el transporte privado ha de ver reducidas sus ventajas. Medidas que penalicen al coche siempre serán bien recibidas, ya sea reduciendo carriles, mediante parquímetros, penalizaciones fiscales que graben los vehículos privados -en especial aquellos que más contaminen, etc. Pero no nos podemos engañar, la administración puede hacer la trampa y con el dinero recaudado seguir haciendo más aparcamientos o carreteras. Apostamos por un sistema de ecotasas para los distintos elementos relacionados con el transporte privado: gasolina, peajes, aparcamientos o publicidad automovilística por ejemplo. El dinero recaudado tendrá que destinarse a potenciar la nueva movilidad sostenible: concienciar a la gente, desarrollar y aumentar la red de transporte público, así como reducir su coste especialmente para la juventud, aumentar las zonas peatonales, verdes y la red de carriles bici. En definitiva: fomentar estas y otras tantas medidas que desarrollen una movilidad sostenible. Reconocemos que no en todos los casos es posible desplazarse de una forma sostenible, para estos y otros casos se potenciarán los vehículos más eficientes y menos contaminantes posibles, como por ejemplo los híbridos así como el coche compartido (carsharing). Apostamos por que el vehículo que más contamine sea el que más pague, y no el que menos consuma. En este sentido los coches de motor diésel que fueron mitíficados por su eficiencia, hoy día no pueden ser la solución. Está comprobado que la contaminación de este carburante es mayor y más letal que otras como la gasolina. (3) Consideramos abusiva la publicidad del coche en los medios de comunicación, en dos sentidos: por su cantidad y por su mensaje. -
En primer lugar, las empresas automovilísticas dedican el 51% de su presupuesto a publicidad. En segundo lugar, este mensaje es siempre un ataque directo o indirecto al transporte público.. Por todo esto, proponemos dos cosas: la primera evitar toda publicidad engañosa. Nos referimos tanto a la que ataque al transporte público como la que se disfraza de verde engañando al público; y la segunda: que todo anuncio automovilístico sea gravado con una ecotasa con cuya recaudación pueda promocionarse la movilidad sostenible.
Bibliografía: |