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Índice:
¿Que
son los trastornos alimentarios?
¿A
qué se deben?
¿Qué
es la anorexia?
¿Qué
es la bulimia?
¿Por
qué suelen aparecer en la adolescencia?
¿Cómo
combatirlas?
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¿Qué son
los trastornos alimentarios?
Los trastornos de alimentación en las y
los adolescentes se han convertido en un auténtico problema.
Hoy en día aparecen muchas noticias e informaciones en los
medios de comunicación sobre la anorexia y la bulimia, y
esto responde a que los trastornos del comportamiento alimentario
están aumentando alarmantemente.
Las estadísticas arrojan datos escalofriantes: se estima que
1 de cada 100 adolescentes padecen anorexia y 4 de cada
100 tienen bulimia. Una de las razones por la que existe esta
alarma es que estos trastornos, llevados a un extremo, presentan un
desenlace fatal.
¿A
qué se deben?
Aunque no hay una única causa de la anorexia o la bulimia,
uno de los factores desencadenantes es la existencia de unos valores
estéticos predominantes en nuestra sociedad, donde el
criterio estético de “estar delgado”,
sobre todo referido a las chicas, que son las más afectadas,
está jugando un importante papel (aunque no exclusivo). En
la actualidad, a través de los medios de
comunicación y de nuestra propia cultura, se nos vende que
para ser aceptadas/os socialmente debemos estar delgadas/os, y la
delgadez se convierte así en sinónimo de
autocontrol y éxito social. Esto tiene como primera
consecuencia que multitud de jóvenes lleven a cabo dietas,
que en muchos casos pueden desencadenar en el desarrollo de un
trastorno alimentario.
En cualquier caso, hay que tener presente que las causas que
desencadenan la aparición de estos trastornos son muy
complejas y no podemos “echarle la culpa” a un
único factor como puede ser la publicidad.
¿Qué es la
anorexia?
En la gran mayoría de los casos la anorexia comienza con una
dieta para perder peso y, en la medida que esto no se logra, este se
convierte en el objetivo central.
Nada parece tener más importancia que este
propósito, por encima de recomendaciones y cualquier otra
meta. A este deseo imperioso de adelgazar se une con igual intensidad
el temor a recuperar el peso, vivido claramente como pánico
a engordar.
Paralelamente, cada vez se tiene más distorsionada su imagen
corporal. Se ven gordas y gordos aunque hayan perdido mucho peso. Se
miran mucho al espejo, se pesan muchas veces y preguntan con
insistencia por su imagen. A veces realizan un ejercicio excesivo y
continuado con la única finalidad de perder peso.
Los métodos empleados para bajar de peso son: consumir muy
poca cantidad de alimentos y realizar un ejercicio excesivo e intenso.
En otros casos, en las llamadas anorexias purgativas
(vómitos, uso de laxantes y diuréticos), se
alterna con períodos de ayuno para conseguir esa
disminución de peso.
¿Qué es la
bulimia?
El perfil
típico es el de un/a joven con un peso y tamaño
dentro de la normalidad, que presenta atracones (comer compulsivamente
gran cantidad de alimentos en muy poco tiempo) seguidos de
vómitos, con abuso de laxantes, diuréticos y
práctica excesiva de ejercicio, con el fin de contrarrestar
la gran cantidad de alimento ingerido y poder controlar así
el peso.
Al igual que en la Anorexia, tienen una preocupación
obsesiva por el control de su peso y su autoestima está en
función de la valoración que hacen de su cuerpo.
Muchas personas que padecen este trastorno lo mantienen oculto durante
meses y años sin que sus familiares y amigos/as lo sepan,
debido a la vergüenza y al sentido de culpabilidad. Se ocultan
de los demás pero también de sí
mismos. Es entonces cuando aparece la mentira, que junto a la
desconfianza del entorno, serán los dos
obstáculos más serios a la hora de iniciar su
recuperación. La persona lo sufre y disimula hasta ser
sorprendida o contarlo a alguien en un momento de
desesperación.
El problema empieza cuando la persona se empieza a encontrar
insatisfecha con su cuerpo y quiere adelgazar. Suele comenzar una
dieta, a veces sin éxito, y el vómito se le
presenta como la manera “ideal” de comer sin
engordar. Se inicia así un círculo vicioso: los
vómitos provocan la necesidad de comer, lo cual refuerza el
vómito. Del supuesto control con la alimentación
se pasa al descontrol. En el inicio del cuadro bulímico,
la/el joven trata de controlar, recurre a todo tipo de procedimientos,
pero fracasan en muchas ocasiones y comen sin parar, habitualmente a
escondidas, eligiendo normalmente alimentos
“prohibidos” (de alto contenido
calórico) que ingieren con voracidad y en muy poco tiempo.
¿Por
qué suelen aparecer en la adolescencia?
La adolescencia es una etapa de la vida con unas
características determinadas. El adolescente va a tener que
hacer una serie de duelos en los que va a ir gestando quién
es. El adolescente empieza a preguntarse ¿quién
soy yo?, ¿qué es lo que quiero?
Y sus
referentes hasta entonces, sus padres, dejan de serles de utilidad.
Está en la búsqueda de su propio camino,
está en la búsqueda de una nueva identidad, ya no
es un niño/a pero todavía no es un adulto/a. En
la pubertad se producen cambios corporales: la primera regla es en la
mujer la culminación de la niñez. Muchos/as
adolescentes viven estos cambios con curiosidad y hasta con orgullo.
Pero una minoría presenta dificultades, tanto por perder el
cuerpo de antes como por aceptar cambios que le producen
extrañeza y desagrado. Estas personas tienen más
dificultades en poder elaborar lo que se denomina el duelo por el
cuerpo infantil perdido y la aceptación de los cambios y
transformaciones que se están produciendo. Aparece el deseo
sexual y la posibilidad favorecida por los cambios corporales de
iniciar relaciones sexuales con todos los miedos y ansiedades que este
hecho despierta.
Una característica de la adolescencia es la
rebeldía, donde el/la adolescente se mueve entre querer
reafirmar su independencia y su autonomía y el deseo de ser
protegido y cuidado como cuando era un niño o una
niña.
La adolescencia constituye por tanto una etapa evolutiva delicada del
desarrollo personal y social normal de un individuo. Pero, en algunos
casos, el/la adolescente se va a encontrar con serias dificultades para
poder constituirse en un ser autónomo e independiente. La
presencia de trastornos de alimentación
se puede entender como un “intento”
patológico de manejar todas estas dificultades.
Sería una manera “errónea” de
buscar una identidad y el acceso a la madurez.
¿Cómo
combatirlas?
Primero,
es importante conocer bien la existencia de estas enfermedades para
conocer sus síntomas y sus principales causas y
así poder detectarlas, tanto en ti como en gente de tu
entorno.
Debemos ser
conscientes de que nuestro cuerpo es imperfecto, y que en la
adolescencia los cambios bruscos que experimentamos aumentan la
sensación de imperfección. No tenemos que
parecernos a ningún modelo que aparezca en
televisión, sino que tenemos que crear nuestro propio modelo.
De hecho, te darás cuenta de que en el momento en que somos
capaces de aceptarnos tal y como somos y sentirnos a gusto con nosotr@s
mism@s, la gente no tendrá nada que criticar. Aceptarnos a
nosotr@s mism@s es el primer paso para ser aceptad@s.
Sobre todo, recuerda que eres mucho más valiosa por lo que
eres que por lo que tienes o por tu apariencia física.
Si sospechas que alguien en tu entorno podría padecer
anorexia o bulimia, sigue estos consejos:
- Piensa que no
puedes obligar a una persona a cambiar sus hábitos.
Al contrario, debes apoyarla, mostrarle que te preocupas por ella y
ayudarle a encontrar información. Exprésale tu
apoyo. Recuérdale que te preocupas por ella (o
él) y que quieres verla saludable y feliz.
- Sé
honesta y cuéntale tus inquietudes sobre sus
hábitos alimenticios. Explícale que piensas que
esto puede requerir de ayuda profesional.
- Evita
conflictos, si ella (o él) no acepta lo que dices,
escúchala y repítele tus inquietudes.
- No la
culpes ni trates de avergonzarla por su problema. En lugar de
acusarla con frases como "Tienes que comer", dile "Estoy preocupada
porque no comes".
- Evita
dirigirle comentarios sobre su aspecto físico,
tales como: “Cada día estás
más delgada”, “Te estás
quedando en los huesos”,... Conseguirás que su
comportamiento de pérdida de peso se vea reforzado y
aumentarás su preocupación por el
físico. Eres más que una imagen.
- Interésate
por otras áreas de su vida, ajenas a la
alimentación y su imagen, como los estudios, el trabajo, la
familia, la pareja, el medio ambiente, los deportes, la
música, el cine, etc. Hazle cumplidos sobre sus
éxitos, personalidad… Recuerda que “la
verdadera belleza está en el interior”.
- Debido a su
baja autoestima y a su sentimiento de inferioridad, es
importante que le recuerdes lo importante que es ella para ti y
lo orgullosa que estás de que sea tu amigo/a. Hazle entender
que una persona no es únicamente un peso o una talla, es un
conjunto de atributos y debilidades.
- Aunque no
quiera relacionarse, intenta integrarlo/a en los grupos,
llamarlo/a y no favorecer su aislamiento.
- El
tratamiento es largo en el tiempo y la
recuperación no es lineal, no esperes resultados a corto
plazo, cuenta con períodos de estancamiento y de retroceso.
“Lo
importante es que haya salud…pero es más
importante educarnos para la salud”
Capítulo realizado en colaboración
con el Grupo de Trabajo de Seguridad Alimentaria de Jóvenes
Verdes
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